JAMES COBURN-MAXIMILIAN SCHELL-JAMES MASON La Cruz de Hierro-Cross of Iron
Esta es una película típica de Sam Peckimpah que fue de una crudeza impactante en los años 70s. En estos momentos en que estamos acostumbrados a la sangre y a los miembros arrancados, el efecto "sangre" no es es la principal aportación de este filme.
La historia, vista desde el punto de vista alemán, transcurre en el frente ruso con los alemanes recibiendo por todos los lados y muriendo como perros. La historia y la actuación es de primera sin sensiblerías ni otras bobadas. Se siente el miedo, el egoísmo, la traición... hasta la compasión. Hay un par de escenas de una gran fuerza homosexual, que sorprenden gratamente por lo bien desarrolladas. Una transcurre en un momento de crisis en que uno de los soldados del pelotón cae en una crisis horrible enmedio de tanta muerte, por lo que un compañero rudo a más no poder intenta calmarlo y le atiza una bofetada que no surte ningún efecto, entonces sin más lo abraza y le da un apasionado beso en la boca ante todos los demás compañeros, que tiene la virtud de traerle la calma ante tanto horror. ¿Enamorados?, ¿Compañeros de armas destinados a la muerte?, o tal vez ¿Tan sólo un contacto entre personas dándose fuerza en momentos tan extremos?
La otra escena correponde al personaje de Maximilian Schell, un capitán obsesionado con que le concedan la Cruz de Hierro, el cual descubre a un teniente y a su ayudante en un momento en que se acarician. El capitán con un cinismo extremo les alaba la relación entre hombres en el ejército, que si las mujeres son un estorbo, que si el compañerismo entre hombres es una cosa totalmente normal, etc., con lo que consigue sonsacarles que sí, que son homosexuales. Una vez conseguido esto les amenaza con matarlos si alguna vez los descubre relacionándose. Luego aprovecha a estas personas para intentar llevar a cabo sus fines respecto a la condecoración al valor, cuando en realidad es un cobarde además de traidor.
La escena de la liberación de un prisionero ruso, casi un niño, es de una crueldad total. El intento de salvarlo y ayudarlo a que se pase a sus compatriotas rusos se podría interpretar como un acto de casi, casi, afecto, o algo más, del personaje de James Coburn hacia el muchacho.
Una muy buena película, aunque no gusten las películas "de guerra", y si gustan mucho más. Ah! James Mason, soberbio como siempre. Bueno todos.






EduardoDelabarra dijo
¡Qué ganas de ver este film después de leer tu reseña!
Mason y Schell son dos de mis actores clásicos favoritos: maduros y atractivos, con talento y magnetismo natural.¡Como ya no se hacen!
De Peckinpah sólo conocía Straw Dogs y Head of Alfredo García, ambas con las típicas escenas de violencia y sexo del autor.
29 Octubre 2007 | 04:46 AM