Este buenísimo actor, lejos de los James Bond de sus principios, interpreta en esta película a un monje que investiga en un monasterio, allá por la horrible Edad Media, las extrañas muertes de varios monjes, algunos de ellos aficionados al "vicio nefando", según Inquisidores y compañía. Una historia muy interesante con unos decorados y un ambiente especialmente tenebroso.
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